“Con la segunda opinión médica del SJD, pudimos corregir el diagnóstico de nuestra hija y mejorar su tratamiento”

En México, Eva fue diagnosticada con una vasculitis y una nefropatía, pero cuando su familia pidió la segunda opinión a los profesionales del SJD, obtuvieron otro diagnóstico.
En 2020, Eva, una joven mexicana de 12 años, comenzó a presentar síntomas fuera de lo normal que preocuparon a sus familiares. Todo empezó con un sangrado en la orina que, en un principio, la familia pensó que se debía a una infección común. “Pensamos que era algo pasajero”, recuerda su padre, Karl Zimmermann, “pero poco a poco los médicos en México nos hicieron ver que la enfermedad era más severa de lo que imaginábamos”.
Después de muchas pruebas, los especialistas mexicanos sospecharon de una vasculitis (irritación e hinchazón de los vasos sanguíneos) y una nefropatía que hacía que el riñón fallase debido a la acumulación de niveles peligrosos de líquido, electrolitos y desechos en el organismo. Con este diagnóstico, Eva empezó un tratamiento que permitió contener la enfermedad.
Aun así, los síntomas y la incertidumbre persistían. “Llegamos a un punto en que las cosas se complicaron mucho”, explica Karl. “En México no teníamos los medios para investigar más a fondo y llegar al origen de la enfermedad para encontrar un diagnóstico claro” añade. Ante esta situación, la familia de Eva decidió buscar una segunda opinión médica.
Segunda opinión médica en SJD Barcelona Children’s Hospital
La familia, acompañada por los profesionales del Hospital Español de México, donde Eva estaba siendo tratada, contactaron con el Departamento Internacional del SJD Barcelona Children’s Hospital. “El proceso fue muy sencillo. Presentamos el caso, enviamos toda la información necesaria y rápidamente nos propusieron fechas para viajar que se adaptaran a nuestra situación y a la de los profesionales de los diferentes servicios que nos iban a visitar”, relata el padre.
En Barcelona, Eva fue valorada por un equipo multidisciplinario y se sometió a distintas pruebas para intentar descifrar el diagnóstico y valorar cual era la situación actual de su enfermedad. Los resultados que empezaron a obtener estaban vinculados a una investigación que se estaba desarrollando en enfermedades raras y eso permitió arrojar un poco de luz a la situación. Los profesionales del SJD detectaron que, aunque Eva sí que tenía una nefropatía, esta estaba inactiva y, por lo tanto, recomendaron que no fuera tratada con inmunosupresores, sino que había que orientar el rumbo del tratamiento a mantener la función renal que le quedaba.
Actualmente, Eva está estable. Los médicos continúan trabajando en el caso, ya que, aunque no hay un diagnóstico claro para su enfermedad rara, se debe seguir monitorizando. Por el momento, Eva ha reducido la medicación que toma y dispone de un seguimiento conjunto entre los especialistas de ambos países.
Karl Zimmermann valora la atención recibida muy positivamente. “Nos impresionó la experiencia y profesionalidad de los especialistas del SJD Barcelona Children’s Hospital para investigar y realizar estudios complejos”, comenta Karl. Además, señala que “el trato que recibimos fue muy humano y sabemos que siempre que lo necesitemos, podremos volver.”



