
Las primeras horas y días después del parto son intensos, llenos de alegría, pero también pueden ser agotadores y desafiantes. Nuestras matronas y enfermeras te acompañarán en este momento para resolver tus dudas sobre lactancia y cuidado del bebé.
Lactancia
Durante tu estancia en el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona te ayudaremos a iniciar la lactancia materna, siempre que sea posible y lo desees.
Aunque es un acto natural, es un comportamiento que se aprende. El éxito de la lactancia materna depende de varios factores, uno de los más importantes es la técnica correcta. Estaremos contigo para guiarte en el aprendizaje de cómo dar el pecho a tu bebé.
Si has decidido alimentar a tu bebé con leche de fórmula, o te encuentras en la situación de no poder dar el pecho, debes saber que puedes alimentarlo con tanto afecto, amor y contacto físico como amamantándolo con el pecho.
Todo lo que debes saber sobre la lactancia materna
Desde el Área de la Mujer del Hospital Sant Joan de Déu hemos preparado esta cápsula informativa sobre la lactancia materna. Encontrarás información sobre la técnica de la lactancia, las dudas más frecuentes, la alimentación con lactancia artificial y un vídeo con un webinar hecho por nuestras matronas.

Alta hospitalaria
El momento del alta hospitalaria dependerá tanto de tu progreso clínico como del de tu bebé.
Para favorecer la adaptación a esta nueva etapa, promovemos el alta precoz siempre que las circunstancias lo permitan. Así pues, la estancia en el Hospital puede variar entre 12 y 72 horas, según si ha sido un parto vaginal o no, y si este ha requerido instrumentación o cesárea, además de otros factores.
El equipo sanitario, tanto el de obstetricia como el de pediatría, valorará el tiempo que permaneceréis ingresados el bebé y tú, según haya sido el parto y vuestro estado de salud.
En el momento en que se confirme la buena evolución del puerperio de la madre y la buena adaptación del recién nacido, se te dará el alta y podrás seguir todo el control del posparto en el centro ASSIR (Atención a la Salud Sexual y Reproductiva) y el control pediátrico en el Centro de Atención Primaria.
La opción de la hospitalización domiciliaria
El Hospital Sant Joan de Déu Barcelona puede ofrecer la opción de trasladar la atención hospitalaria al domicilio a aquellas madres que lo deseen y que cumplan los criterios de inclusión en el programa HDOM (Hospitalización Domiciliaria). El objetivo es mejorar la calidad de todo el proceso, garantizando la seguridad tanto para ti como para tu bebé, pero favoreciendo las comodidades de estar en casa.
Si no hay ninguna contraindicación, el programa consiste en favorecer el traslado de la madre y el bebé al domicilio 12 horas después del parto, con una visita presencial de una matrona en tu casa, al cabo de 24-48 horas del parto. En esta visita, la matrona hará una evaluación clínica de la madre y el bebé y realizará las pruebas de bilirrubina transcutánea y los cribados de enfermedades congénitas neonatales y potenciales auditivos, si no se han hecho durante la estancia en el Hospital.
Es un ingreso domiciliario, durante el cual podrás contactar telefónicamente para aclarar o consultar dudas.
Cuando la matrona confirme que tu posparto evoluciona con normalidad y que tu bebé se ha adaptado bien, te dará el alta y deberás contactar con tu Centro de Atención Primaria y el centro ASSIR para continuar las visitas de control posteriores.
Posparto o puerperio
El posparto, también conocido como puerperio o cuarentena, es el periodo que comienza después del nacimiento del bebé y dura aproximadamente 40 días. Durante este tiempo, el cuerpo de la madre se va recuperando y vuelve progresivamente al estado anterior al embarazo.
En el posparto se inicia la lactancia materna y, más adelante, puede volver la ovulación y la menstruación. Aunque es un momento lleno de alegría y emoción, también puede ser un periodo exigente, sobre todo para la madre.
Situaciones que pueden aparecer durante el puerperio:
- Cansancio intenso.
- Falta de sueño.
- Dolor corporal.
- Estrés.
- Dificultades con la lactancia.
- Menos deseo sexual.
- Pérdidas de orina.
Todo esto forma parte de lo que a menudo se llama el "cuarto trimestre", una etapa de grandes cambios físicos y emocionales que requiere cuidados, apoyo y tiempo.
Posparto en casa
La duración aproximada de esta etapa es de 40 días o seis semanas. Popularmente se llama "cuarentena". A continuación, comentamos algunos aspectos a tener en cuenta una vez lleguéis a casa.
Sangrado vaginal
El sangrado vaginal irá disminuyendo de forma progresiva. Es importante tener en cuenta la recomendación de usar solo compresas, ni tampones ni copas menstruales. Tampoco se recomienda mantener relaciones sexuales con penetración ni bañarse en bañera, piscina o playa. Para la higiene diaria se aconseja la ducha.
Cuidados de las heridas
Los cuidados domiciliarios de las heridas de la cesárea, episiotomía o desgarros perineales no tienen mucha dificultad. Lo más importante es lavarlas con agua y jabón neutro, una vez al día como mínimo, y después secarlas bien.
De todos modos, hay algunos signos de alerta que pueden hacer que consultes a tu centro de atención primaria:
- Sangrado abundante o maloliente que persiste durante días.
- Fiebre superior a 38 grados.
- Dolors abdominales o perineales que no se calman con analgésicos habituales.
- Molestias al orinar (escozor, imposibilidad de orinar).
- Dolor e inflamación de las piernas.
- Imposibilidad de vaciar uno de los pechos asociado a aumento de la temperatura local y aparición de enrojecimiento en la piel.
- Estado de ánimo que afecte a la relación con el bebé o con otras personas y que afecte a la calidad de vida.
- Infección de la herida de la cesárea o del perineo, con aparición de supuración y enrojecimiento.
- Dolor de cabeza, sobre todo si va acompañado de alteraciones visuales, náuseas o vómitos.
Dolor
El dolor puede interferir con tu capacidad para cuidarte a ti misma y a tu bebé, por lo que será muy importante paliarlo. Actualmente, hay diferentes maneras de aliviar el dolor, con o sin medicación. Se recomienda empezar con medidas sencillas, como caminar, aplicar calor o frío en la zona, hacer masajes en el útero o en los pechos, o alternar duchas de agua fría y caliente.
Si con esto no es suficiente, también hay medicamentos que son seguros, incluso si das el pecho, como el paracetamol o los antiinflamatorios. Consulta con tu profesional de referencia para que te indique cuál es el más adecuado para ti.
Ejemplos de causas de dolor y opciones de alivio
Se considera que un dolor es leve y no complicado cuando se calma con las recomendaciones siguientes y además va mejorando día a día. Aun así, si ves que con estas pautas no mejoras o incluso notas un empeoramiento, debes consultar con tu profesional de referencia o acudir a tu centro de atención médica.
Generalmente se debe a las contracciones uterinas y es más frecuente los primeros días del posparto mientras se realiza la lactancia materna. Prueba con el uso local de cojines térmicos; si no mejora, consulta si puedes tomar analgésicos o antiinflamatorios.
Desgarros del perineo, episiotomía, herida de cesárea. Es muy importante mantener la herida bien limpia y seca. Cuanto más tiempo puedas dejar la herida al aire libre, sin ningún apósito, la cicatrización será más rápida. Si sientes dolor, puedes probar con la aplicación de hielo local y si persiste el dolor consulta si puedes tomar analgésicos o antiinflamatorios.
Es muy importante evitar el estreñimiento, por lo que deberás ingerir mucha agua y una dieta rica en fibra (verduras, fruta). Para el dolor de las hemorroides, podréis utilizar cremas anestésicas o de corticoides específicos para hemorroides durante periodos cortos.
Alternar duchas de agua fría y caliente puede mejorar el dolor y el llenado excesivo y endurecimiento del pecho. Si aun así no mejora, puedes probar con la realización de masaje mamario, aplicación de hojas de col y la extracción de leche (manual o con sacaleches). Consulta si puedes tomar analgésicos o antiinflamatorios.
Estado emocional
El embarazo, el parto y el posparto son de los periodos más transformadores, complejos y vulnerables en la vida de la mujer. Es muy importante identificar cómo está tu estado emocional y pedir ayuda profesional si la necesitas.
Si presentas síntomas de tristeza y ansiedad que te preocupan o interfieren en tu día a día, deben evaluarse para saber si se trata de un estado transitorio o de una depresión posparto.
- Estado transitorio, que se puede conocer como 'maternity blues': Puede durar hasta dos semanas, puedes presentar llanto, cansancio, insomnio, tristeza o sentimientos de que no llegas a todo. Estos síntomas no llegan a interferir en tus actividades diarias y, a nivel clínico, no se considera un problema grave, pero debe vigilarse ya que puede convertirse en una depresión posparto.
- Depresión posparto: Generalmente tiene una duración superior a las dos semanas y limita tu capacidad de realizar las actividades diarias y cuidar de tu bebé. Es muy importante que recibas la atención médica adecuada para superar esta situación.
Consulta más información sobre la depresión posparto
Seguimiento de enfermedades crónicas
Incluso después de dar a luz es fundamental el seguimiento de las diferentes enfermedades que hayas podido tener durante el embarazo. Las más importantes que requerirán un seguimiento específico en el puerperio son:
- Trastornos hipertensivos.
- Obesidad.
- Diabetes.
- Trastornos de la tiroides.
- Enfermedad renal.
- Trastornos del estado de ánimo.
Deberá hacerse una buena coordinación con el equipo médico de atención primaria y considerar las implicaciones para una futura maternidad y la salud materna a largo plazo.
Estilo de vida saludable
Tanto para tu salud como para la de tu hijo o hija, es muy recomendable adquirir hábitos saludables durante esta etapa e intentar que estos hábitos permanezcan para el resto de tu vida.
Una alimentación variada y equilibrada ayudará a recuperarse del esfuerzo del embarazo y del parto. Come bien y bebe abundante agua. Procura consumir alimentos ricos en fibra para prevenir el estreñimiento y aliviar las posibles hemorroides.
Uno de los cambios más difíciles después del parto es la falta de sueño. Las madres y los padres ya no duermen cuando quieren, sino cuando pueden. Por este motivo, es recomendable adaptarse a los horarios del bebé y seguir, en la medida de lo posible, su ritmo de dormir y despertar. Dormir en la cama y en un ambiente tranquilo y relajado ayuda a que el descanso sea más reparador, aunque sea corto.
Cuidar tu aspecto personal te ayudará a sentirte mejor contigo misma, aumentar la autoestima y ganar seguridad. Es importante que te organices y reserves un pequeño espacio para ti en el día a día. Dedicarte este tiempo no es un lujo, es una necesidad para tu bienestar.
En este sentido, el ejercicio puede ser un gran aliado para recuperarte durante el posparto de una manera efectiva y segura. Se puede retomar de manera progresiva después del parto, y dependerá de cómo haya sido (parto vaginal o cesárea). Tu médico o tu matrona te indicarán cuándo puedes empezar, según tu evolución y si hay o no complicaciones. Actividades suaves como salir a caminar, hacer estiramientos o ejercicios de respiración son buenas opciones para iniciarse después del parto.
Además, durante esta etapa es recomendable volver a hacer los ejercicios del suelo pélvico (ejercicios de Kegel o contracciones de la musculatura pélvica).
Desde los centros de atención primaria se puede solicitar más información sobre este tipo de ejercicios y hacer seguimiento de posibles problemas de incontinencia urinaria o fecal después del parto.
Donación de leche materna
La leche materna es el mejor alimento que puede recibir un bebé y ayuda al desarrollo de los bebés prematuros de bajo peso (inferior a 1.500 gramos), así como a los bebés que tienen riesgo de sufrir alguna enfermedad digestiva o intestinal o que nacen con déficit inmunitario. Pero a veces hay madres que no pueden amamantar a sus bebés aunque lo deseen.
La leche materna de banco se administra a los bebés por prescripción médica mientras no pueden ser amamantados por su madre.

Relaciones sexuales
Se recomienda no reanudar las relaciones sexuales con penetración hasta finalizado el periodo de puerperio (seis semanas después del parto) y después de la visita de control con la matrona o el ginecólogo para confirmar que todo está correcto.
No obstante, después del parto puedes tener algún problema a la hora de reiniciar las relaciones, al menos durante los primeros tres meses, aunque en algunos casos la situación puede prolongarse. Las razones son múltiples, cada pareja es diferente y cada parto y situación personal también.
En caso de parto vaginal, si ha habido episiotomía o algún desgarro, la zona está más sensible debido al tejido cicatricial, y si se ha practicado una cesárea, la recuperación física suele ser más lenta. También es normal que la zona vaginal esté menos hidratada por falta de lubricación, sobre todo en caso de lactancia materna, ya que con la lactancia baja la producción de estrógenos y, por tanto, también aumenta la sequedad vaginal.
Hay mujeres que reanudan su vida sexual sin muchas complicaciones. Otras, en cambio, prefieren esperar un poco más hasta recuperar la libido y sentirse más tranquilas.
Métodos anticonceptivos
Para la mayoría de mujeres se recomienda un intervalo de 18 a 24 meses hasta un nuevo embarazo. Es especialmente importante guardar este intervalo de tiempo si has tenido un parto mediante cesárea.
No todos los métodos anticonceptivos son recomendables durante el posparto, así que es importante que en la visita de la "cuarentena" se reciba un buen asesoramiento sobre la anticoncepción, si es tu elección.
- La lactancia materna, aunque reduce las probabilidades de quedarse embarazada, no siempre es un método anticonceptivo efectivo.
- Si no se da el pecho, la actividad ovárica suele restablecerse a los 40-60 días después del parto, por lo que conviene utilizar de nuevo algún anticonceptivo.
Para terminar, recuerda que deben reanudarse las revisiones ginecológicas habituales como hacías anteriormente al embarazo.
Cuidados del bebé en casa
La llegada de un recién nacido a casa es el inicio de un periodo de cambios, en el que las madres y los padres debéis asumir la responsabilidad de cuidar y cubrir las necesidades de vuestro hijo o hija. En muchos casos esto puede suponer un gran reto. Para ayudaros, os explicamos brevemente cómo debéis actuar en las diferentes realidades cotidianas de los primeros días de vida del recién nacido.
