Sant Joan de Déu trabaja en cerca de 500 proyectos 3D cada año para transformar las cirugías complejas

La Unidad 3D del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona celebra 10 años transformando la planificación quirúrgica pediátrica.
La práctica hace al maestro. Por eso, el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona ya cuenta desde hace 10 años con una Unidad de Planificación e Impresión 3D que ha transformado la manera de afrontar las cirugías más complejas.
A partir de simulaciones, prototipos y otras tecnologías avanzadas desarrolladas en este servicio, los profesionales del centro pueden estudiar los casos en detalle y tratarlos de manera personalizada. Así, han logrado reducir a más de la mitad el tiempo de determinadas intervenciones, acotar el margen de error y anticiparse a posibles complicaciones.
La unidad, en la que participan hasta 13 profesionales de diferentes perfiles, trabaja con 11 especialidades quirúrgicas del Hospital. Cada año apoyan la planificación de más de 300 cirugías complejas con tecnología 3D y crean más de 150 simuladores personalizados para docencia y formación.
Núria Adell, responsable de planificación 3D, explica que la actividad de la unidad comenzó a partir de un caso de neuroblastoma, un tumor pediátrico. “Para preparar la intervención, los profesionales la planificaron en 3D y, con una impresión realizada con esta tecnología, los cirujanos pudieron practicar y prepararse de manera más real”. A partir de este caso, la demanda fue aumentando y en 2016 se creó oficialmente la Unidad de Planificación e Impresión 3D. Gracias a proyectos competitivos, a los premios obtenidos y a las donaciones, este servicio ha podido crecer e invertir en tecnología de vanguardia.
Además, esta unidad de Sant Joan de Déu fue pionera en Cataluña y una de las primeras en España y Europa en obtener la licencia para fabricar productos sanitarios a medida UE MDR 2017/745, concedida por la Generalitat bajo el sistema de calidad internacional ISO 13485:2016.
3D para asistencia, investigación y formación
La unidad trabaja en tres áreas: la planificación quirúrgica; la investigación y el desarrollo de nuevos materiales para impresión 3D y de dispositivos médicos a medida; y la docencia y la simulación. En este campo, señala Adell, “creamos simuladores a medida, tanto para ser usados en docencia y practicar habilidades quirúrgicas como para simular casos clínicos reales antes de que se realicen”.
Para desarrollar esta tecnología, es esencial la colaboración con el Área de Diagnóstico por la Imagen. Marta Gómez, radióloga y responsable de calidad de la Unidad 3D, detalla: “Nosotros planificamos la imagen, nos aseguramos de que esté bien adquirida y hacemos una valoración médica. Así, junto con nuestros compañeros, realizamos esta transformación de la imagen hacia una realidad que puede ser virtual o impresa, mucho más adaptada a lo que el médico verá”.
Uno de los ámbitos con mayor impacto es la cirugía de escoliosis infantil. Cada año se operan más de 250 pacientes, muchos de los cuales son casos complejos. “Las guías 3D son unas plantillas diseñadas específicamente para cada paciente que nos permiten perforar la vértebra y colocar los tornillos en la posición exacta que hemos diseñado para disminuir el riesgo de una lesión neurológica”, explica Alejandro Peiró, jefe de la Unidad de Cirugía de Columna Pediátrica de Sant Joan de Déu. Además, destaca que muchas cirugías que antes duraban entre seis y ocho horas, ahora se pueden realizar en dos horas.
Tras diez años, la Unidad de Planificación e Impresión 3D de Sant Joan de Déu se ha consolidado como un referente nacional e internacional, demostrando que la tecnología tridimensional no es solo innovación, sino una herramienta clave para las cirugías.



