“A pesar del gran avance tecnológico en neurocirugía, el acompañamiento a las familias sigue siendo lo más importante”

José Hinojosa, jefe del Servicio de Neurocirugía del SJD Barcelona Children’s Hospital, explica los retos científicos, tecnológicos y humanos de las intervenciones neuroquirúrgicas.
Desde que era niño, el doctor José Hinojosa tenía claro que quería dedicarse a la medicina. No había una razón concreta, pero sí una pasión que le impulsó y le acompañó durante su formación. Tampoco tuvo dudas a la hora de elegir especialidad, la neurocirugía reunía todo aquello que le gustaba. “Era una especialidad de máxima exigencia y a la vanguardia tecnológica, centrada en el órgano más complejo y fascinante de nuestra biología", dice el jefe del Servicio de Neurocirugía del SJD Barcelona Children’s Hospital.
La neurocirugía pediátrica no figuraba en sus planes iniciales, pero una plaza vacante en Madrid tras terminar su formación lo cambio todo. “Acepté el reto y, en cuestión de meses, supe que esta era mi verdadera vocación” confiesa Hinojosa al recordar como se sintió atraído por un campo lleno de posibilidades de desarrollo y con necesidad de especialistas dedicados.
Para el doctor la principal diferencia entre la neurocirugía infantil y la de adultos es la relación que hay con los pacientes, ya que “cuando atiendes a un niño, atiendes también a sus padres y a toda la familia”, afirma. Cada caso supone un desafío exigente, pero poder ver años después a niños que ha operado convertidos en adultos con una vida independiente asegura que es una de las mayores recompensas de su profesión.
La neurocirugía en el Hospital
El Servicio de Neurocirugía del SJD Barcelona destaca por su enfoque multidisciplinar. En él, especialistas en neurocirugía, enfermería, asistencia clínica y pediatría intervienen de forma conjunta y transversal en todo el proceso asistencial. Hinojosa detalla: "No se trata solo de la intervención; también del acompañamiento a las familias, de coordinar la atención y de ofrecer el mejor soporte posible durante el proceso".
Muchos de los pacientes del servicio son niños y niñas con enfermedades complejas, especialmente los pacientes internacionales que consultan las posibilidades de un tratamiento novedoso o avanzado que en muchas ocasiones no encuentran en sus lugares de origen. El doctor considera que el tratamiento de estos pacientes es uno de los aspectos más estimulantes de su trabajo, tanto por el reto médico que supone como por la oportunidad de acompañar a familias de contextos culturales diferentes.
La neurocirugía se ha transformado radicalmente desde el inicio de la carrera del doctor Hinojosa. La planificación preoperatoria, la navegación quirúrgica, la robotización o la realidad aumentada permiten mucha más precisión en las intervenciones. “Hoy en día podemos planificar una cirugía con simulaciones virtuales de alta precisión, controlando de forma predictiva cada maniobra, su impacto y posibles consecuencias”, explica. En esta línea, está convencido que el futuro pasa por integrar estas herramientas con la inteligencia artificial y nuevas técnicas menos invasivas.
Una pasión de precisión
Una de las grandes pasiones de José Hinojosa es el buceo. Durante años ha dedicado gran parte de su tiempo libre a esta actividad y reconoce que encuentra muchas similitudes con su trabajo. Tanto una inmersión como una intervención neuroquirúrgica requieren una preparación previa muy exhaustiva. “En ambos casos necesitas planificar cada detalle, prever qué puede ocurrir y estar preparado para tomar decisiones en cualquier momento”, concluye.




