“Haciendo la residencia, me he dado cuenta de lo importante que es el trato humano y acompañar a los pacientes y a las familias”

David Cabrero, residente de primer año (R1) de Pediatría de Sant Joan de Déu, responde 26 preguntas para los futuros residentes que vendrán al Hospital este 2026.
David Cabrero siempre ha disfrutado estudiando. Tiene curiosidad por la biología y la ciencia y también le gustan mucho los niños y la pedagogía. Estas pasiones hicieron que se decantara por estudiar Medicina y especializarse en Pediatría en el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona. “He elegido una profesión que reúne las cosas que más me gustan”, dice.
Hace un año que es residente en nuestro centro, pero ya había hecho prácticas allí durante la carrera. Precisamente, fue esta experiencia la que lo llevó a escogerlo para terminar de formarse. Habiendo superado los nervios del inicio y vivido innumerables experiencias en las especialidades que se ofrecen, David afirma que, además de venir a trabajar contento, tiene vida fuera del Hospital.
¿Sales ahora o entras?
Estoy a mitad de mi jornada. He entrado a las ocho y salgo aproximadamente a las cuatro y media.
¿Cómo son tus horarios?
Un día normal hago este horario. Normalmente hacemos una guardia a la semana, que puede ser entre semana o los fines de semana.
¿Cómo funcionan las guardias?
De media hacemos cuatro al mes. Son de 24 horas y luego tienes el día siguiente libre. Los residentes nos organizamos entre nosotros para encontrar un equilibrio.
¿Las guardias son muy diferentes de un turno?
Lo que cambia es que estás en Urgencias. Impone respeto, porque eres tú el encargado de ver y tratar a ese niño, pero en todo momento tenemos acceso a los profesionales para preguntar todo lo que necesitemos.
Estás en el primer año de residencia.
Sí, y estoy muy contento. Tenía ganas de empezar y me he sentido bien acogido y acompañado en Sant Joan de Déu.
¿Cuál ha sido el gran aprendizaje de este primer año?
No me esperaba que una parte importante de la atención en Urgencias fuera, no el tratamiento en sí, que también, sino dar un mensaje tranquilizador y acompañar a las familias. Estudiando con un libro, nunca había pensado que esta parte humana fuera tan necesaria.
¿Recuerdas el primer día que viniste a Sant Joan de Déu?
Sí, hice las prácticas de sexto curso aquí. Me gustó tanto que aposté por venir a hacer la residencia y lo conseguí.
Ya venías con las ideas claras.
Si podía, sí. Era mi primera opción.
"Una tarde a la semana, organizamos charlas formativas entre residentes de diferentes cursos para conocer en profundidad cada servicio."
¿En qué servicio empezaste?
Directamente en Urgencias. Como los profesionales tienen años de experiencia, saben cómo acoger a los residentes y nunca me he sentido desamparado. Cada vez me noto más independiente y con menos necesidad de preguntar cosas.
¿Cuánto tiempo estáis en cada servicio?
Depende de la rotación, pero en Urgencias estamos dos meses y en otras especialidades uno. En planta son cinco meses.
¿En qué servicio estás rotando ahora?
Estoy en Traumatología.
¿Hay alguno que te haya gustado especialmente?
Tengo un gran recuerdo de Urgencias, era el inicio y creamos un equipo muy bueno. Es cierto que, por la tensión y los nervios de ser el primer servicio, llegaba a casa y me quedaba dormido, pero estuve muy a gusto. También me ha gustado estar en planta. He valorado mucho tener tiempo para pensar las cosas y hacer diagnósticos detallados con los profesionales del hospital.
¿Cómo podéis especializaros haciendo Pediatría?
En cada hospital es diferente, pero aquí, durante el cuarto año de residencia, puedes escoger los servicios en los que quieres hacer la rotación en función de los campos que más hayas disfrutado. En Sant Joan de Déu, que es un hospital grande con los servicios muy bien estructurados, la mayoría de la gente termina de especializarse con un ‘fellowship’ o un máster. La Pediatría, sin embargo, ya es una especialidad en sí.
Es pronto, pero ¿tienes alguna idea de hacia dónde ir?
Me gusta mucho la parte de enfermedades infecciosas y también especialidades que tratan patologías sistémicas. Pero aún queda mucho.
¿Te ha sorprendido algo del hospital?
Haciendo la residencia he descubierto un hospital diferente al de las prácticas. Me ha sorprendido lo grande que es cuando lo vives desde dentro. Hay una red muy extensa y muchos especialistas en cada servicio.
¿Y algo que, como ya lo conocías, fue determinante para tu decisión?
Determinante, no. Simplemente, me sentí muy cómodo y, hablando con otros residentes, me confirmaron que ellos también estaban muy a gusto aquí.
¿Cómo es un día en tu jornada?
Depende del servicio, pero, por ejemplo, en planta, los adjuntos y los residentes hacemos un pase de guardia conjunto para ver qué ha pasado durante la noche. Nos reunimos para dividir el trabajo entre los diferentes equipos y comenzamos la ronda y las visitas. Siempre vamos acompañados de un adjunto y podemos trabajar juntos el diagnóstico y el tratamiento.
¿Cómo es el acompañamiento de los profesionales?
Hay mucha predisposición a ayudar en todo momento. Gracias a eso, noto que cada vez voy más confiado. Además, una tarde a la semana hacemos charlas de formación de residentes para otros residentes.
¿Qué temas tratáis?
La comisión de docencia trabaja con los diferentes servicios para preparar las temáticas. Por ejemplo, hacemos una tarde de cardiología o una tarde de neumología. Los adjuntos y los residentes preparan las charlas. Como R1 creo que son muy útiles, y además son horas reservadas para formación dentro de la jornada laboral.
El hospital potencia mucho la investigación. ¿Cómo la vivís durante la residencia?
Depende mucho de las motivaciones personales de cada residente, pero para mí lo importante es tener la oportunidad de hacer investigación. Puedes unirte a proyectos innovadores y pioneros a nivel internacional. Si un residente quiere vivirlo, puede integrarse perfectamente.
¿Siempre quisiste ser médico?
No. Me gusta mucho la biología y estudiando siempre me lo he pasado muy bien. Además, tengo curiosidad por descubrir cosas. También me gusta mucho la educación y trabajar con niños, y he encontrado algo que me permite juntar todo eso.
¿La medicina es vocacional?
Para algunas personas, sí, pero también hay otros que lo hemos ido aprendiendo en el camino. Yo estoy disfrutando mucho mi trabajo.
¿Qué características son importantes para este trabajo?
Hay una parte muy importante que, para mí, es ser curioso, hacerse preguntas y tener ganas de aprender. Así es como lo enfoco yo. Y también es esencial el trato humano y la empatía.
¿Has encontrado estas características en los profesionales del hospital?
He encontrado muchos profesionales que me han fascinado y que me han dado ganas de quedarme con ellos en consulta todo el día. He ido quedándome con habilidades de todos ellos.
¿El hospital te ha dado lo que esperabas?
De momento sí, estoy muy contento. Trabajamos muchas horas, y alguna menos haría. Pero estoy muy satisfecho y vengo a trabajar contento. Además, también tengo vida fuera del hospital.
Estamos a punto de recibir a los nuevos residentes, ¿recomendarías Sant Joan de Déu?
¿Te imaginas que ahora te dijera que no? (Ríe). Es broma. Sí lo recomiendo. Es muy grande, exigente y los profesionales saben mucho. Además, es un centro preparado para ofrecer todos los caminos que uno desee.
Más información
Infórmate del plan formativo de residentes y las especialidades MIR, EIR y FIR del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona. Conócenos y trabaja con nosotros.





