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La mitad de las cirugías de Sant Joan de Déu son de alta complejidad gracias al bloque quirúrgico "inteligente"

En el balance destaca, tras dos años de la puesta en marcha, el cambio en el modelo de atención de los quirófanos. La imagen intraoperatoria y la mejora de los procesos han sido clave.

25 Enero 2022
Quirófano Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Momento de una operación realizada por el Servicio de Otorrinolaringología.
Momento de una operación realizada por el Servicio de Otorrinolaringología.
https://www.sjdhospitalbarcelona.org/sites/default/files/u1/Sala_premsa/Noticias/2021/bloc-quirurgic-operacio-otorrinolaringologia-hospital-sant-joan-deu-barcelona.jpg
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A principios de 2020, el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona puso en marcha los primeros quirófanos pediátricos de España que integran en un mismo espacio quirúrgico un equipo de resonancia magnética, un TAC portátil y un arco híbrido. El bloque quirúrgico tiene una superficie de 2.200 m², más del doble que el anterior, dispone de ocho quirófanos dotados de tecnología de máximo nivel, cuenta con una sala de reanimación de diez camas y una central de esterilización adosada.

Dos años después, los equipos hacen un balance muy positivo del funcionamiento del espacio quirúrgico, que ha logrado hacer más agradable la experiencia de los pacientes y de sus familias. El espacio también ha mejorado las condiciones de trabajo de los profesionales, que disponen de la última tecnología intraquirúrgica y son más amplios, automatizados y confortables que los anteriores.

Los objetivos estratégicos que se fijaron y que se ha logrado alcanzar en los primeros dos años de funcionamiento han sido ofrecer información a las familias en tiempo real sobre el estado del paciente, incorporar la imagen intraoperatoria al proceso quirúrgico e integrar la tecnología y los nuevos perfiles profesionales para ponerlos al servicio de la mejora de la calidad, la seguridad y los resultados asistenciales. Todos estos objetivos se han logrado, gracias al esfuerzo en términos de recursos, procesos y coordinación de muchas áreas del hospital. Esta infraestructura, que se puso en marcha gracias al apoyo de la administración pública y la sociedad civil, en la actualidad funciona a pleno rendimiento y está permitiendo aplicar nuevas técnicas quirúrgicas.

Los quirófanos se consolidan como referente de la cirugía pediátrica

Antes de inaugurar el nuevo bloque quirúrgico, que se puso en marcha en un tiempo récord de seis meses, se llevó a cabo una investigación exhaustiva para determinar cuáles eran las necesidades concretas de cada especialidad y ofrecerles los equipos más adecuados. Esta fase de análisis inicial resultó clave para disponer de la tecnología que mejor se ajustaría a las necesidades asistenciales. La coordinadora enfermera del bloque quirúrgico, Núria Palau, recalca que la puesta en marcha de esta infraestructura ha supuesto un gran reto, ya que ha implicado un cambio en las herramientas y protocolos de trabajo. 

El uso de equipamientos tecnológicos avanzados ha requerido un gran cambio de funcionamiento, que ha impulsado la modificación de protocolos de trabajo, la actualización de circuitos, el rediseño de procesos y una revisión y mejora de la seguridad de los procedimientos. Los equipos asistenciales han llevado a cabo todos estos cambios en paralelo a la actividad quirúrgica habitual, lo cual ha supuesto un gran esfuerzo. Actualmente las comprobaciones de seguridad que pasa el paciente antes de llegar al quirófano son más eficaces. Igualmente, la nueva central de esterilización (anexa a los quirófanos) permite un control y trazabilidad de todo el material quirúrgico muy rigurosa y perfectamente ajustada a la compejidad de los procedimientos. Todo ello contribuye a la mejora de la seguridad y el rendimiento de los quirófanos.

"La puesta en marcha del nuevo bloque quirúrgico infantil", explica Xavier Tarrado, jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica, "ha significado una mejora sustancial del espacio y de las herramientas para la realización de los procedimientos quirúrgicos. En este sentido, el principal salto cualitativo se ha producido en la ergonomía, la incorporación de tecnología diagnóstica intraoperatoria y la mejora de la tecnología para la cirugía mínimamente invasiva. Todo esto significa trabajar con más precisión y más seguridad, con la consiguiente mejora de la eficiencia de todo el proceso quirúrgico".  

Según Osmeli Navarro, jefe del área Quirúrgica en Dirección Enfermera, "todo el equipo médico y asistencial ha llevado a cabo un gran trabajo para que el proyecto se haya podido impulsar adecuadamente sin limitaciones, sobre todo teniendo en cuenta el contexto de pandemia que se ha vivido". 

La incorporación del nuevo bloque quirúrgico al Hospital ha conllevado, sin duda, la aplicación de procedimientos de trabajo mucho más eficaces y seguros, lo cual permite al equipo médico y asistencial realizar intervenciones más complejas. De hecho, desde que se inauguró el bloque quirúrgico, el número de casos de alta complejidad que se atienen en el Hospital llega casi al 50 % de todas las cirugías que se hacen, tal como apunta Juan José Lázaro, jefe del área Quirúrgica y jefe del Servicio de Anestesiología infantil. 

En 2021 se realizaron 5.737 intervenciones en el Bloque Quirúrgico Central, un tercio del total de cirugías que se llevaron a cabo en el global del hospital: 15.374, si añadimos los procedimientos realizados en el Área de Técnicas Exploratorias, la Unidad de Cirugía Ambulatoria o las instalaciones de hemodinamia.

La aplicación de la tecnología intraoperatoria en el día a día de los quirófanos

Uno de los quirófanos está pensado especialmente para intervenciones de neurocirugía y dispone de un equipo de resonancia magnética (RM) anexo al quirófano que permite efectuar este tipo de prueba durante o después de la intervención, sin sacar al paciente del área quirúrgica, para comprobar, por ejemplo, que no quedan restos del tumor o que una ablación termal láser de la epilepsia se ha podido realizar correctamente. Esto permite evitar nuevas intervenciones porque ofrece un primer resultado en el transcurso de la cirugía. El jefe del Servicio de Neurocirugía, José Hinojosa, relaciona de forma directa las intervenciones de alta complejidad con la aplicación de este tipo de tecnología.

En el caso de la cirugía cardíaca, hay dos grandes herramientas al alcance del equipo: una bomba extracorpórea para pacientes de bajo peso y prematuros, y un sistema de integración de imágenes que, a través del esófago, permite ver el corazón y los grandes vasos en 3D. Según José María Caffarena, director del Área del Corazón, "el nuevo quirófano inteligente para cirugía cardíaca infantil nos coloca en vanguardia de una cirugía de altísima cualificación, y deviene un valor añadido que refuerza la calidad de nuestros resultados y nos permite una mejor transmisión del conocimiento". 

Otro de los ocho quirófanos está especialmente diseñado para las intervenciones de traumatología e incorpora un arco híbrido, que resulta útil para los profesionales que operan la escoliosis, una intervención relativamente frecuente en el Hospital Sant Joan de Déu. El arco híbrido permite ver en tiempo real donde se colocan los tornillos que fijan la espalda, hecho que contribuye al éxito de la intervención y a reducir complicaciones postoperatorias. 

El equipamiento se complementa con un TAC que se puede trasladar a cualquier quirófano y que es especialmente útil en procedimientos que requieran mucha precisión, como por ejemplo las cirugías de las zonas de crecimiento o la cirugía de extirpación tumoral ósea, entre otros. 

Tal como explica César García Fontecha, jefe del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, la optimización de los espacios en los quirófanos es muy importante y ha permitido distribuir los equipos humanos y materiales de una manera más eficaz. Así mismo, Fontecha destaca la aportación de los nuevos aparatos técnicos, que han significado un antes y un después en relación con los procedimientos quirúrgicos de alta complejidad, cada vez más frecuentes. 

A los avances que supone la imagen intraoperatoria hay que añadir que los quirófanos disponen de estaciones de anestesia de última generación que ofrecen un control absoluto del estado del paciente durante todo el proceso quirúrgico. 

Quirófanos diseñados para mejorar la experiencia del paciente y de los profesionales

El bloque quirúrgico ha sido especialmente concebido para hacer más agradable la experiencia de los pacientes y de sus familias, puesto que estas pueden acompañar a sus hijos en todo momento, tanto cuando entran al quirófano durante la fase inicial de anestesia como en el área donde los pacientes se despiertan, en la zona de recuperación postoperatoria y reanimación (la URPA). Además, gracias a una aplicación móvil que geolocaliza una pulsera que lleva el niño, las familias saben en qué punto del proceso se encuentra su hijo, una información que reduce de forma importante la ansiedad.

El diseño de los quirófanos también ha tenido en cuenta el paciente pediátrico, ya que se trata de un entorno amable y dotado de pantallas útiles como herramienta de distracción. También se ha tenido muy en cuenta el bienestar de los profesionales, que tenían que trabajar muchas horas en espacios cerrados y sin conexión con el exterior. Los nuevos quirófanos del Hospital se han diseñado para facilitar la entrada de luz, con ventanas y tragaluces, para que tanto los profesionales como los familiares se sientan más cómodos, y las condiciones de trabajo sean mejores. Según Oliver Haag, jefe del Servicio de Otorrinolaringología, ahora pueden trabajar cómodamente y la digitalización de todo el bloque los ha liberado de muchos procedimientos que antes tenían que hacer manualmente. 

El papel de la bioingeniería en el nuevo bloque quirúrgico

Con la incorporación de los nuevos quirófanos inteligentes se ha sumado también al proyecto un nuevo perfil profesional, el de bioingeniero. Este nuevo rol es transversal y facilita la tarea diaria del personal asistencial, puesto que, tal como apunta Xavier Escayola, jefe de Bioingenieria, el equipo médico debe concentrarse solo en cuidar del paciente, y no en invertir tiempo y recursos en la atención de los aspectos técnicos del quirófano. Así pues, el objetivo de este nuevo perfil es aportar valor mediante la detección de mejoras gracias al conocimiento de la tecnología y del sector, la ejecución de proyectos que puedan hacer realidad estas mejoras. Finalmente, el equipo también se encarga de la búsqueda de socios tecnológicos que sigan sumando para que el Hospital mantenga su posición como centro de referencia internacional. 

En este sentido, Josep Rubio, jefe de la Unidad de Cirugía Maxilofacial, explica que los nuevos quirófanos disponen de pantallas y cámaras que permiten grabar las intervenciones y realizar cursos de formación especializada. Asimismo, el nuevo TAC y arco híbrido intraoperatorio añade un plus de seguridad y calidad en las intervenciones que se han planificado previamente con 3D, como la cirugía ortognática, puesto que le informan en tiempo real del porcentaje de precisión de la intervención respecto a lo que se había planificado. 

Desafíos de futuro 

El principal reto de futuro es incorporar la robótica a estos quirófanos. El modelo que se quiere aplicar en el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona es el de los robots colaborativos, que se podrán manipular desde donde se quiera gracias a la conexión 5G. Este tipo de robots que trabajan en colaboración con los profesionales podrían ofrecer ventajas como un aumento de la seguridad y de la programación de las cirugías. Esta tecnología, ya existente, deberá adaptarse al paciente pediátrico, cuyas dimensiones y necesidades en el ámbito quirúrgico son muy diferenciadas de las de los adultos. Otro de los retos, este en fase de implementación en la actualidad, es la aplicación de la realidad aumentada en 3D, que permite al equipo médico ver la anatomía oculta del paciente. El objetivo es que el mismo sistema, de forma inteligente, permita prever situaciones de riesgo durante las cirugías.

En este momento, Sant Joan de Déu está culminando una fase de cambio, de la cual este bloque quirúrgico es la punta del iceberg, sin perder de vista todo el entorno humano que hay detrás de este gran proyecto. Tal como comenta Francesc García Cuyàs, adjunto a Dirección Médica, "sin el gran trabajo de equipo y de colaboración entre todos los profesionales, técnicos y asistenciales, este gran proyecto no habría sido posible". 

La construcción de los nuevos quirófanos requirió una inversión de cerca de veinte millones de euros, entre las obras y los equipos. La obra ha sido financiada por el Servei Català de la Salut y las aportaciones de la Fundació Privada Daniel Bravo Andreu, la Fundació Nou Mil·lenni, la Asociación Benéfica Anita, la Fundació Barberà Bardés y la Fundació Creatia y Mindray, entre otros.  En el proceso de construcción, equipamiento y puesta en marcha del bloque quirúrgico, el Hospital Sant Joan de Déu también ha contado con el acompañamiento y asesoramiento tecnológico de la empresa Philips

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